
La parálisis facial tiene una incidencia de 20 a 30 x 100 000 personas en Estados Unidos y se documentan 40 000 casos nuevos cada año.
Es más frecuente entre los 15 y 65 años y el 80% son idiopáticas (que no se sabe su causa), el promedio de recuperación es entre los 3 y 10 meses. En México, el I.M.S.S. documenta de 20 a 30 casos por 100 000 personas por año.
Las causas de la parálisis facial pueden ser múltiples, se han hecho revisiones en la literatura mundial y entre los períodos comprendidos entre 1900 y 1986 se encontraron 75 causas etiológicas.
En general se divide en tres grandes grupos: las de origen
- Intracraneal
- Intratemporal y extracraneal
- Extracraneales
En estos grupos se pueden encontrar las parálisis faciales congénitas, que son aquellas que presentan malformaciones del nervio facial a cualquier nivel. (Nacen con la alteración del nervio facial)
En las parálisis Intracraneales se encuentran anormalidades vasculares, enfermedades degenerativas, tumores, traumatismos craneoencefálicos, anormalidades congénitas y agenesias.
En las de origen Intratemporal, que son las que se encuentran a nivel del hueso temporal que incluye el oído interno, medio, y externo, pueden deberse a infecciones bacterianas y virales (más frecuentes en los niños), a colesteatoma, traumatismos con fractura del hueso temporal, tumores o yatrogenias.
En la región Extracraneal, las parálisis pueden deberse a tumores de la parótida, traumatismos (laceraciones, heridas), yatrogenias, tumores del nervio facial etc.
El 80% de los pacientes que presentan parálisis facial, se recuperan, pero un 20% no lo hacen. Sin embargo, cabe mencionar que para este último grupo, hay técnicas quirúrgicas que pueden reconstruir el nervio facial si se hace en el tiempo adecuado.
Las técnicas quirúrgicas para la reconstrucción, son de varios tipos, pero fundamentalmente incluyen injertos nerviosos, es decir, por lo general se utilizan nervios sensitivos pequeños que pueden tomarse de la pierna del mismo paciente y que en realidad no ocasiona mayor trastorno.
Asimismo, también se puede utilizar transposición de músculos incluyendo su nervio (músculos de otras partes del cuerpo del paciente para reconstruir los músculos no funcionales de la cara).
Todas estas técnicas de cirugía requieren de la utilización del microscopio así como instrumentos y suturas para microcirugía. Las técnicas son muy laboriosas y dependiendo del caso y el tiempo de evolución puede ser exitosa y mejorar la función hasta en un 80% o más. La cirugía debe llevarse a cabo por lo general antes de los 12 meses de iniciada la parálisis para evitar atrofia muscular.
Es importante recalcar que la rehabilitación en nuestro grupo de trabajo facilita la funcionalidad y mejoramiento de la parálisis facial.
Las metas de la reconstrucción del nervio facial son:
- Apariencia normal durante el reposo
- Simetría con la movilidad voluntaria
- Reestablecimiento del control de los esfínteres oral, nasal y ocular.
La parálisis en brazo, antebrazo y en mano en su mayoría se deben a lesiones de los nervios radial, cubital y mediano por heridas causadas por múltiples factores como accidentes tanto en el hogar como vehiculares o en la industria.
La mayoría de éstas lesiones también se reconstruyen con injertos nerviosos, que se toman del mismo individuo y que no ocasionan trastornos importantes.
Tomado de: www.draraqueleguiluzo.com